lunes, 21 de junio de 2010
Un alumno del IES César Manrique ganó el concurso provincial de jóvenes electricistas
Marcos Chávez Darias representará a Santa Cruz de Tenerife en el certamen nacional que se celebrará en Madrid del 26 al 29 de octubre.
Marcos Chávez Darias, estudiante de Formación Profesional de Grado Superior en la rama de Electricidad del Instituto de Enseñanza Secundaria César Manrique, de la capital tinerfeña, representará a Santa Cruz de Tenerife en el concurso nacional de jóvenes electricistas que se celebrará en Madrid del 26 al 29 de octubre, dentro de los actos programados para el Salón Internacional de Material Eléctrico y Electrónico, Matelec.
El alumno participará en ese prestigioso certamen después de ganar el concurso provincial que se desarrolló el pasado viernes en el Centro de Formación de Femete, organizado por Asinelte, Asociación de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de la provincia tinerfeña.
Las pruebas consistieron en un examen teórico tipo test sobre los reglamentos y en una parte práctica donde los participantes trataron de ejecutar la instalación eléctrica de parte de un garaje particular, con una barrera enrollable comandada eléctricamente. Además, tenían que colocar dos tomas de televisión que recibieran la señal desde un distribuidor, así como dos tomas de datos y de teléfono. También debían de instalar un cuadro eléctrico con los automatismos necesarios, con tres circuitos, uno de tomas, otro de alumbrado y otro para el circuito de mando. Todo ello sobre panel de madera en ausencia de corriente.
Puntuaron conocimientos, instalaciones, limpieza, consumo y orden
El concurso pretendía valorar el conocimiento práctico de los diferentes reglamentos a aplicar; conocimiento de las herramientas que se han de utilizar en instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones; saber construir una instalación partiendo de un plano y un esquema unifilar; cablear correctamente cuadros eléctricos; así como cortar, empalmar y fijar tubo y canaleta de manera correctas.
Al mismo tiempo, el jurado prestó especial atención a la limpieza y estética de la instalación, al consumo de material y al orden del lugar de trabajo, aspectos que pesaron en gran medida en la puntuación final.
Una vez terminadas las pruebas, se procedió a comprobar el funcionamiento de la instalación, que previamente fue comprobada por un especialista, y se verificó que las luminarias se encendían o apagaban con los automatismos, que el cableado estructurado estaba bien conectado y que la señal de entrada era distribuida correctamente.
Como normas generales, los concursantes únicamente podían comunicarse con los miembros del jurado. En ningún momento, durante el certamen, se podía poner en tensión la instalación y únicamente durante la calificación final de la misma y previa comprobación se podía verificar su correcto funcionamiento.
La puntuación máxima era de 50 puntos, repartidos de la siguiente forma: 8 puntos, la colocación de los elementos según cotas; 6 puntos, el funcionamiento eléctrico y de domótica, así como las mediciones de las telecomunicaciones; 5 puntos según la limpieza del lugar de trabajo; otros 5 para la colocación del tubo y de la canal, el cableado del cuadro, así como para las conexiones del cable coaxial y de datos; 3 puntos para el consumo de material y 2 más, según el orden y método desarrollado.
PIE DE FOTO: Marcos Chávez Darias, estudiante del IES César Manrique, y su profesor.